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martes, 6 de agosto de 2019

Jackie Brown: Decepción, caída y post-obra maestra



Jackie Brown: Decepción, caída y post-obra maestra

El éxito cosechado por nuestro amigo Quentin con "Pulp Fiction" (1994) supondría solamente el inicio de una carrera de éxitos como iremos viendo, pero hoy no es el turno de uno de ellos.
Tras ganar la Palma de Oro en Cannes (reconocimiento que ha intentando repescar este año con nulos resultados) y una serie de numerosos premios entre los que destacan un Óscar (a pesar de sus siete nominaciones) Quentin se veía a si mismo como un dios entre los cineastas, compuesto de una mente fílmica perfecta y un absoluto don para crear obras singular y completamente éxitosas. Salvador del cine independiente, Quentin pareció querer seguir su camino en vez de brindar al público que le había hecho popular un filme similar a los que ya había estrenado. En si no podemos reprocharle nada, pues Quentin siempre ha seguido una senda muy propia que en rara ocasión a prestado atención a las peticiones de las masas. En si, esa característica aporta a su cine un plus+ de personalidad que no muchos otros cineastas poseen (¿Oliver Stone tal vez?) pero que en las navidades de 1997 le hizo tocar fondo.
Nuestro hombre no solo se alimentó de cine durante su infancia; también y aunque su ortografía indique lo contrario era un ávido lector. Entre sus novelistas favoritos sobresale Elmore Leonard, un escritor de relativo éxito en el mercado americano con una estrecha relación con el cine y la televisión. De hecho, el pequeño Quentin fue detenido por robar a los 16 años una de las novelas de dicho autor.
Con todo, en 1995 Quentin se decidió por adaptar la novela "Rum Punch" como homenaje a su autor. La obra no difiere en exceso de la novela, resultando el juego de diálogos similar, pero de eso hablaremos más tarde. Ahora, me detengo a comentar que con esta película Tarantino buscaba consagrarse como cineasta excelente, capaz de dar vida y forma a cualquier idea escrita o imaginada.


Nada más lejos de la realidad, la película nacida a raíz de las palabras de la obra de Leonard resulta uno de los puntos más bajos de la carrera del cineasta, aunque, a decir verdad, la película ha envejecido bastante bien. En estos momentos se está reivindicando la importancia del filme y la apelación del calificativo de "obra maestra". En unos instantes otorgaré mi opinión al respecto.
La película nace como un claro homenaje al subgénero del "blaxploitation" que se hizo sumamente popular en EE.UU entre los años setenta y noventa. Este género mezcla el erotismo, las armas y la acción de la mano de únicamente personas de color, de hecho, el término significa "explotación negra" y estaba dirigido a un amplio público, no solo a gente negra, como en su origen cincuentero resultó ser. De la mano de este subgénero nacieron mínimas obras maestras (más que nada por su peso cultural) como "Coffy" (1973), "Sheba, Baby" (1975) o "Foxy Brown" (1974), todas ellas protagonizadas por la venus negra: Pam Grier. Por lo tanto, la elección de la dama para protagonizar "Jackie Brown" no resultó arbitraria. El resto del elenco lo conforman Brigdet Fonda, Michael Keaton, Robert de Niro, Samuel L. Jackson y el televisivo Robert Forster. Ninguno a excepción de Jackson ha vuelto a trabajar con Quentin Tarantino.
La idea de un homenaje al subgénero de negros fue infundida en la mente de Quentin no porqué el libro tratase de ello (la protagonista es blanca y no se apellida "Brown" sino "Burke", ahora que el lector ávido busque el porqué del cambio de apellido) sino porque el consideraba que se lo debía a una corriente que tanto le había hecho disfrutar y que sus actores favoritos de joven (Grier, Forster o De Niro) lo merecían. De todas formas, ese aspecto resulta inverosimil pues Quentin siempre dió y da prioridad a la gente negra en sus obras (recordemos que con esta película, tres de sus ocho filmes son protagonizados por gente negra).
Lamentablemente, la introducción de gente negra se aproxima más a una serie de esteriotipos que a una intervención cultural. Parece que gran parte del diálogo de Jackson se basa únicamente en recalcar que los negros de su alrededor son negros, y no con la gracia o soltura que usa en "Pulp Fiction" (1994) o "Django Unchained" (2012) sino con un sentimiento de superioridad en cierta medida acorde a su personaje pero que acaba resultando pesado, como la mayor parte del diálogo de esta obra.


No me malinterpreten, la premisa y desarrollo de la trama es cuanto menos, interesante y con cierto gancho, pero como vimos en "Pulp Fiction" (1994) hay un fallo de diálogos: no son diálogos forzados en cierta manera, puesto la mayor parte de personajes se desenvuelven en ellos y ayudan a trazar en cierta manera su personalidad (salvo la del silencioso Louis) pero si que no son lo suficientemente ligeros como para atraer la atención del espectador. Verdaderamente, parecen calcos de los escritos por Leonard. Error garrafal, Quentin, que los espectadores nunca te reconoceremos: esa falta de originalidad que para bien o para mal (ejem, "Grindhouse: Death Proof" (2007)) no volvera.
Completan el reparto una serie de personajes puramente superficiales. En diversas ocasiones, Quentin ha resultado que esta obra es un estudio de personajes, pero a excepción del interpretado por Robert Forster y el de Pam Grier, del resto poco podemos estudiar. Recalcaré una y mil veces que el estudio de personajes se desarrolla en "Reservoir Dogs" (1992) por encima del resto de sus obras.
Veamos, Jackie Brown narra la historia de una azafata entrada en años que transporta en sus vuelos dinero para un traficante de armas, Ordell Robbie, que vive junto a su "amiguita" Melanie y su compinche Louis. En uno de sus viajes, Jackie es detenida por la policía y se inicia así un juego a cntrarreloj para entregarles a Ordell y quedarse con medio millón de dólares con la ayuda del fiador Max Cherry.
El cartel promocional del film reza "Seis jugadores tras medio millón de dólares... Solo una pregunta, ¿Quién juega con quién?" nada más lejos de la realidad, pues dos de ellos no poseen el mínimo interés en el dinero. Hablamos de los personajes de Fonda y De Niro. El personaje de Fonda no parece un reto para ninguna actriz al tener que estar tumbada en practicamente toda la película. además de ser un intento barato de copia sensual del personaje de Thurman en el anterior film del director, por lo que no daré más importancia a un personaje que no la tiene. El de De Niro resulta con claridad el mejor personaje de la obra, un personaje callado la mayor parte del tiempo, lo que se agradece en una obra en la que sobran las palabras. Lamentablemente el personaje de De Niro no aparece el tiempo suficiente como para cogerle el gusto, por lo que su participación resulta más bien una mera intervención que no es ni magistral ni decepcionante. Simplemente, esta ahí. Hay que admitir, sin embargo, que ambos personajes protagonizan la escena más divertida y "Tarantiniana" de la cinta, cuando él la mata a ella.
Michael Keaton podría haber deslumbrado más, pero me conformo con que un actor infravalorado como él tenga un papel bastante interesante en la cinta menos interesante de Quentin. Chris Tucker también realiza un pequeño papel, siendo este otro de los breves y espontáneos momentos estrella de la cinta. Indudablemente, Robert Forster realiza el papel de su carrera pero es incómodo verle tanto tiempo con gesto de indiferencia. La expresividad no es lo tuyo, Robert.
El de Pam Grier es la metáfora del argumento secreto en la obra, la vejez: ciertos personajes entablan conversación sobre esto que a su vez es un guiño a la desaparición del "blaxploitation" y sus estrellas, como Grier.


Con todo, la película supuso una inimaginable decepción que hizo a Quentin retirarse durante siete años. A pesar de ello, no se abstuvo de que ciertos críticos la calificaran como su obra más "madura" o su mejor cinta, opinión que niego en rotundo. Si bien no resulta una mala película en general, decepciona al compararse con el resto de su filmografía. El espectador no conecta con los personajes, los diálogos no atrapan y el supuesto estudio de personajes es meramente eso, una suposición. 
La traca final del filme es narrada desde tres puntos de vista diferentes, tal vez lo más interesante de la naracción fragmentada que tanto caracteriza al director. Sin embargo, el momento hasta el intercambio de dinero resulta confuso y acelerado, para acabar con unas escenas sórdidas e insípidas tras el intercambio. Otro de los detalles del filme es la escasa violencia: nueve disparos y cuatro víctimas.


Para nosotros, los espectadores españoles, hay un pequeño guió al final de la cinta, cuando Jackie le comenta a Max que ahora se marchará a Madrid, España, y que "no cenamos hasta la media noche". Tal vez la gracia sea un agradecimiento al éxito que tuvieron aquí sus anteriores películas. Aunque es cierto que Quentin gusta de las referencias geográficas, como el lugar al que van a huir Butch y Fabienne o en este mismo film, la taza de Albania.
Si bien la vejez es el argumento oculto del filme, es innegable que con los años mejora. Cada vez que Quentin Tarantino asienta su nombre un poco más en la industria, sus obras menores recobran fuerza. Tal vez algún día sea esta mi película favorita, pero hoy por hoy, no.


Pibón del Barroco

lunes, 5 de agosto de 2019

Pulp Fiction: Temprana y eterna consagración



Pulp Fiction: Temprana y eterna consagración

"Reservoir Dogs" se estrenó en enero de 1992 en el Festival de Sundance, y a este le siguieron otro tantos que proyectaron la película. Durante las aventuras en Europa de Quentin y compañia visitaron los Países Bajos, donde Quentin residió una temporada: se aisló en una habitación de hotel para componer su próxima obra, que ya había planificado con anterioridad. Pulp Fiction iba a ser en su origen una serie de tres historias singulares cada una dirigida por un cineasta. Quentin ya había configurado la trama de un matón a sueldo que saca a cenar a la chica de su jefe, y su amigo Roger Avary compuso la inolvidable historia de un reloj que visita más anos que muñecas: sin embargo, la tercera historia traía sin cabeza a Quentin, por lo que al fin decidió recomponerlas todas (en mayor o menor medida) y dirigir el mismo el largometraje. A esto se sumaba la decisión de dejar fuera del proyecto a Avary, lo que más tarde le ocasionaría no pocas polémicas.
El guión fue pasando de la mano de Quentin y su amigo y productor Lawrence Bender a varias productoras en medida reconocidas, hasta que al final la película la produjo el mismo Danny De Vito con la colaboración de Harvey Weinstein, jerifalte de MIRAMAX  © (Subyegado de Disney ©) quién aportó más millones al enterarse del interés de actores como Bruce Willis por participar en la cinta. Y es que, poco a poco, Quentin reuniría a su elenco más "pulp": a sus ya habituales Harvey Keitel y Tim Roth se unían Samuel L. Jackson, Vingh Rhames, Eric Stolz, Cristopher Walken o el mísmisimo John Travolta. Uma Thurman encabezaba el reparto femenino con las actuaciones de Amanda Plummer, Rosanna Arquette y Maria de Medeiros. La película contaba con cameos de Steve Buscemi, Angela Jones, Paul Calderon y el mismo Quentin.

La película tal y como se proyecta se inicia con un preludio encabezado por dos atracadores: el que antaño era el Sr. Naranja y ahora con pareja. Cuando la cámara se congela aparecen los títulos de crédito y comienza la historia de un par de asesinos a sueldo aficcionados a las hamburguesas y que deben recuperar un maletín para su jefe. La tensión sexual se presenta entre los personajes de Travolta y Thurman, pero será rapidamente abruptada por una intoxicación de drogas de ella. Para salvarse el pellejo, el personaje de Travolta debe recurrir a un amigo traficante. A punto de perder su libertad también se haya el personaje de Willis, un boxeador que engaña a su jefe (jefe también de Travolta y Jackson) para huir con el dinero de unas apuestas. Lamentablemente, las cosas salen como el culo y ambos verá peligrar su... integridad física y moral. El relato finaliza con el principio, cuando los asesinos a sueldo (Travolta y Jakson) deben resolver un imprevisto.
La historia criminal de Quentin brilla por su guión (obviamente) que resuelve una historia criminal enlazada por uno o dos personajes a una serie de capítulos aislados que componen la trama. Si bien, yo no diría que ni es una película de vidas cruzadas ni historias cruzadas, tampoco utilizaría el término "cruzadas/cruzar" pues considero que solo hay un momento en la trama donde dos historias coinciden (el preludio y la situación con Bonnie). Definiría más bien a este argumento como "historias enlazadas", por lo que acontece una y sucede la otra. Y esto si resulta verdaderamente original. Quentin se acercaría más al concepto de historias cruzadas con "Inglourious Basterds" (2009), y aquí optaría más bien por el término "historia paralelas". Sea como fuere, el resultado fue una de las mayores sorpresas de aquel año, no me malinterpreten, se habían acometido narraciones similares en el cine en películas anteriores pero ninguna comparada con la efectuada por Quentin: las historias de Pulp Fiction conectan tan bien y resultan tan perfectamente colindantes que sorprenden y confunden.
Pulp Fiction no supone un analisís de personajes tan profundo como lo fue "Reservoir Dogs" (1992) pues se centra en los hechos y las situaciones: más bien, diría que Pulp Fiction resulta una película que busca a Dios y que pone especial enfasís en el destino. Para sostener esta conjetura, desgranemos el argumento cronologicamente:
Vincent Vega y Jules Winfield son dos matones a sueldos, dos ángeles o sirvientes de una figura superior como es Marsellus Wallace. Una figura casi divina, a la que no vemos la cara hasta que su poder se ve debilitado (a continuación llegaremos). Ambos acatan sus órdenes a pesar de ciertas discrepancias (como el asunto de Antoine Rocamora). Ambas figuras tienen sus sendas y viajes personales: Vincent ha viajado durante tres años por Europa, afincandose con regularidad en Ámsterdam. Sin embargo, de su viaje no ha sacado conclusiones trascendentales. En cambio Jules, si: su viaje da inicio cuando un hombre del que no tenían en cuenta les dispara a quemarropa, y todos los tiros fallan. Este acto es presenciado por Jules como una intervención divina y surge una disputa entre ambos amigos que finiquita con la muerte del rehén que transportaban. Casi se diría que todo esto resultaba predemitado, para que al final, Jules acabase en el mismo lugar y momento que una pareja de atracadores. He ahí la recta final de su viaje, el atraco: cuando el personaje de Roth le obliga a abrir el maletín (que no es más que un simple McGuffin del que no hablaré más) Jules aprovecha para retenerle y sermonearle con un ficticio versículo. Jules ha finalizado su senda y ha sacado conclusiones claras que le invitan a despojarse del mal y viajar por el mundo. El destino y porqué no, Dios, le han puesto ahí para ser el verdadero pastor y Pumpkin no es más que otro débil sometido a los pecados del mundo.
La historia sigue al llegar al garito donde se hayan Marsellus y Butch. Marsellus actua como el poder superior que resulta para trazar el camino de subordinado Butch. De igual forma, Marsellus encarga a su hombre de confianza Vincent la tarea de sacar a Mia esa noche. Obviamente la tarea se complica, y el destino precede que Vincent compre drogas y estas lleguen a manos de Mia, que cree que en vez de heroína, lo que su amigo lleva es cocaína. La historia acaba donde comienza, en la destartalada casa de Lance. De hecho, ese lugar es un oráculo, una iglesia, un santuario: Vincent acude cuando debe relajarse, cuando debe hallar paz (con las drogas en este caso) mientras que la segunda vez que acude es para solventar la situación, para rezar diríamos. El personaje de Lance funciona en este caso como un intermedario entre lo divino y lo mundano: conoce a Marsellus, sabe de su poder (conoce a Dios, diríamos que Lance es un sacerdote) y también conoce a Vincent, su amigo, al que debe ayudar (los fieles). Incluso Jimmie resultaría algo similar, pero con un vínculo más reducido.
La historia del destino, del honor y el deber es por excelencia la tercera: Butch va a la guerra. Su guerra personal, tal como lo hicieron su padre, su abuelo y su bisabuelo en Vietnam y respectivas GsMs. Ahora le toca a él, y su puesta en marcha se refiere a un objeto que idolatra, por el que dos de sus tres ancestros han muerto y por el que muchos hombres se han movilizado. Que Fabienne no cogiese el reloj no fue un error, fue una prueba divina para trasladarlo a una situación crítica (más aún que "un negro en su bol de arroz"). Obviamente, el destino juega una mala pasada, y al ir a recoger el reloj se tropieza con su jefe (al que por primera vez vemos la cara, elemento que nos hace entrever que la situación le rebaja a una posición inferior) y ambos acaban en una tienda de sodomitas. Ahora Butch debe escoger su camino: salvar a su posible asesino o marcharse. El destino ya ha trabajado suficiente.


No solo dios y el destino resultan esenciales: todos los personajes acatan las órdenes por fuerza de voluntad, por su propio honor y no su deber. Así pues, que Vincent salve a Mia no solo se debe a que Marsellus se lo ha encomendado, si no a que siente atracción por ella y considera que debe protegerla. Jules habría "pegado un tiro" a Pumpkin en otra ocasión, pero en ese momento su conexión con Dios se agudiza y siente el deber de dejarle marchar. Butch puede elegir, pero es más consciente de la salvajada de la situación que el mero hecho de que salvar a su jefe le otorgue beneficios futuros.
Así, aunque los personajes estén excelentemente tratados y evolucionan de manera interesante, no presentan esa complejidad psíquica de "Reservoir Dogs". Pulp Fiction es más bien una epopeya divina, que habla de los valores más cercanos a la fé y cuya trama responde al destino.


Dejando de lado este chute de misticismo, Pulp Fiction se acentúa gracias a las actuaciones de sus protagonistas: un Travolta rejuvenecido, un Bruce Willis en su mejor momento (tiempos de "Twelve Monkeys" (1995) o "The Six Sent" (1999)), destacable Uma Thurman y sobretodo, personajes estelares de Samuel L. Jackson y Harvey Keitel. Puede que de este último, su trabajo de "El Lobo" sea el mejor de toda su carrera, y eso que su participación en la película es bastante breve (al igual que la de Tim Roth).
En cuanto al diálogo, a pesar de sus frases ingeniosas y de pecar de forzado en algunas ocasiones, resulta entretenido y ha quedado grabado en la mente de millones de espectadores. Todos recuerdan las líneas sobre hamburguesas o el piloto de Mia.
En una visión más fílmica, la historia de "La Situación con Bonnie" resulta la más entretenida sin lugar a dudas: "Vincent Vega y la esposa de Marsellus Wallace" se entorpece, sobretodo en su intermedio, a breves instantes del famoso concurso de baile (baile inspirado en otros, como el presente en "8½" de Federico Fellini (1963) e incluso sutilmente en el de "The Aristocats" (1970)). La historia del "Reloj de Oro" puede ser cansina con la presencia de la inútil novia de Butch, Fabienne (lograda interpretación de Maria de Medeiros) y sus momentos álgidos son el monólogo anal de Cristopher Walken y la resolución del conflicto.
La dirección de Quentin va sumando puntos a medida que avanza su filmografía: en Pulp Fiction, el rodaje más sobresaliente resulta en los largos planos que siguen a los personajes, como cuando Vincent entra en el restaurante o Butch se dirige a su casa. No faltan planos y referencias a otras películas, como "Psicosis" (1960) obra maestra de Alfred Hitchcock e inspirador (en menor medida) de nuestro director.
Pulp Fiction no es un sinsentido de plagios como sus mayores detractores hacen creer, pero tampoco es la obra maestra de Quentin Tarantino. Me atrevería a decir que no es ni su segunda ni tal vez su tercera mejor película. La obra es forzada y aburrida en determinados momentos y el significado divino no traspasa tanto como la personalidad de los maleantes de "Reservoir Dogs".


Pero no quisiera transmitir a mis lectores esa falsa sensación de que Pulp Fiction es una mala película: es una obra brillante, pero más brillante aún resulta que sea una película de tanta trascendencia cultural. Si bien "Reservoir Dogs" es crucial en la historia del cine y la prebase a la obra de Quentin, Pulp Fiction son los cimientos de toda su carrera. Pulp Fiction fue un acontecimiento único en la historia del cine: recaudó más de doscientos millones de dólares y fue la primera película independiente en superar los cien millones de recaudación. Pulp Fiction ha inspirado a nuevas oleadas de cineastas y con su estreno se lanzó la carrera de algunos de ellos tan importantes como David Fincher, Paul Thomas Anderson o San Mendes, que en menor o mayor medida Tarantino influyó en ellos. La película cuenta con toda una ola de cultura popular a su alrededor y se ha convertido en un referente de millones de aficionados al séptimo arte en torno a todo el mundo. Pulp Fiction es, por lo tanto, la obra más popular de Quentin Tarantino.



Pibón del Barroco

viernes, 2 de agosto de 2019

Reservoir Dogs: Preámbulo de un futuro genio


Aprovechando el próximo estreno de "Once Upon a Time in Holllywood" voy a estar escribiendo reseñas de toda la obra de Tarantino. Obviamente, serán cronológicamente, así que hoy trataremos su primer filme:


Reservoir Dogs: Preámbulo de un futuro genio

Cuando Quentin Tarantino estrenó en 1992 su ópera prima (Aunque ya realizó un mediometraje con anterioridad) su nombre corrió como la pólvora, ¿Quién era ese videoaficionado que con una sola obra desafió a las grandes productoras, cosechó 15.000.000 de dólares y unió a la crítica y al público?
Sin introducirnos en biografías, Quentin fue un joven emprendedor, empujón clave en el cine independiente americano con su ópera prima, de la que tratamos a continuación:


Reservoir Dogs puede que sea una de las películas más importantes en la historia del cine, y clave en la filmografía de Quentin Tarantino. Esta obra comenzó con un presupuesto de 30000 $, cosechados de la venta de un guión titulado "True Romance", del que salieron dos películas (tal vez las tratemos en algún momento). La preproducción de Reservoir Dogs contaba con un grupo de amigos cinéfilos capitaneados por Quentin que se disponían a rodar la película en 16 mm y de forma bastante... deplorable. Por suerte, el guión de "Reservoir Dogs" llegó a manos de la esposa de Harvey Keitel y del productor de cine casero Monte Hellman. Este último, decidido a producir la película, le otorgó una lista con 10 actores, y por cada uno le otorgaría a Quentin un millón de dolarés de preproducción, alegre de que no hubiese muchas esperanzas de conseguirlo. Lástima, Monte, que Keitel ya hubiese leído el guión y se lanzase al proyecto de cabeza.


Curioso es la situación en la que Keitel conocío a Tarantino: tras leer el guión, Keitel invitó a su casa a Quentin para discutir ciertos detalles -¿Harvey Ki-tel?- pregúnto Quentin -No, se pronuncia Kai-tel-. Quentin comió bastante de lo que Kai-tel le ofreció, mientras este le acrbillaba a preguntas. Confuso sobre como Quentin se sumergió en los suburbios de Los Ángeles y desarrolló personajes tan callejeros, este respondió -Veo cine-. Al proyecto se fueron sumando nombres, entre ellos, los de algunos secundarios ya reconocidos como Steve Buscemi o Michael Madsen, y algún veterano como Lawrence Tierney.
Tras ciertos contratiempos de rodaje (peleas de borrachos, falta de vestuario, un Tim Roth que casi se ahoga en sangre falsa) la película logró estrenarse y cosechó bastante tanto en crítica como en audiencia. Muchos la han comparado con "The Sting" (1973) y ambas son las mejores películas sobre atracos jamás rodadas. Indudablemente, Reservoir Dogs es crucial en la historia.

 
Reservoir Dogs es la mejor ópera prima jamás filmada: el ajuste del presupuesto se resuelve de forma muy elegante en ciertas tomas, como la huida de los señores Blanco y Naranja o la tortura al policia. También juega un papel importante la escenificación: cada sitio donde se hallan los personajes nos dicen algo de ellos. Y sin sus actores, los personajes se quedarían en burdas líneas de un guión muy bueno: Harvey Keitel remite a sus mejores tiempos junto a Scorsese, Michael Madsen deslumbra con una faceta que ni el conocía (casi se desmaya durante la tortura), Tim Roth agudiza su actuación con una gestualidad muy Jim-Carriana, Chris Penn denota odio y simpatía a partes iguales, y por sobretoda las cosas, Steve Buscemi se lleva la palma: un personaje entre su sicario de "Fargo" (1996) y su simpático (de nuevo) atracador de "Big Fish). Pero sin duda alguna, es el guión donde reside la magia: si bien y nos detenemos, el guión es francamente sencillo, Tarantino oculta aquello más apasionante en las situaciones más confusas. La definición de cada uno de sus personajes se lleva a cabo en la discusión de los nombres, en la discusión de las propinas, en la discusión sobre mujeres negras, en la discusión sobre el traidor... En definitiva, es en el caos donde hallamos el orden. Puede que el Sr. Blanco parezca un buen tio cuando revisa la libreta de su jefe en el restaurante, pero ante la mínima, no dudará en sacar su arma cuando se le insinua que podría ser el traidor. El Sr. Rubio otorga una impresión de hombre silencioso, incluso solitario, que tras conocer los estragos carcelarios se ha aislado. Nada más lejos de la realidad. No desaprovecha la situación de aglomeración para disfrutar de las formas más sádicas, tal vez remitentes a un mundo infantil, donde el es el centro de todo. Por eso su personaje roza (a las buenas) con el de Eddie el amable. Ambos protegidos por un ente superior (Joe) se siente intocables, y pueden dar rienda suelta a sus fantasías más infantiles.               
El Sr. Rosa es una persona ordenada, confenida a sus ideales, pero cuando la situación se complica, se altera a niveles desorbitados.
El Sr. Naranja es quién más misterios ocupa... Él debería ser el bueno, el justo, el polícia que se infiltra para acabar con los ladrones... Pero poco a poco su personalidad se va transformando. Cuando llega al restaurante para charlar con el personaje de Randy Brooks, su actitud es de satisfacción, seguridad y simpleza. Sabe muy bien a lo que va y que debe hacer. Sin embargo, parece que el mundo del crime le va atrayendo. Se desquicia tanto como el resto de personajes al ver la situación de peligro (Sr. Rosa), levanta la voz si alguien insinua algo contra su persona (Sr. Blanco) y se comporta como un niño cuando necesita atención (Sr. Rubio), aunque, en este último, sea más bien el miedo que tiene a la muerte lo que le acerque a la infancia, pues si recordamos, su actitud con el Sr. Blanco se vuelve más afectuosa cuando esta herido. Necesita cariño, sentirse mimado, no tanto ser una figura egocéntrica e importante como el Sr. Rubio. 
También es curioso como estos personajes se alejan de los arquetipos de perfectos ladrones, inteligentes y perspicaces para ofrecernos una visión más humana (y por qué no decirlo, también cómica sin caer en la autoparodia o en la estupidez) en la que, antes de un atraco, se sientan a hablar del significado de las canciones de Madonna o de si se debe o no dejar propina, al igual que discuten con el reparto de pseudónimos. Respecto a este último punto, retrocedamos a la conversación de Madona; lo vemos también en futuros trabajos, como en Pulp Fiction, que el director, o mejor, guionista (así sí) gusta de meter detalles de la cultura popular en sus obras, introduciendo al espectador en un interesante juego que le hará encariñarse con los personajes, al comprobar que estos viven en un mundo real, en el que poseen gustos y fobias. Ligado a esto se halla el uso de un lenguaje coloquial y soez, característico de sus films, porque quiere explotar ese sentimiento de vínculo entre el espectador y el personaje. Además, está la cantidad de referencias escritas que nos encontramos; incluso en su momento Tarantino fue criticado porque muchas de las conversaciones de los personajes de Reservoir Dogs fueron conversaciones reales entre él y sus compañeros de trabajo.
Retomando el tema de los personajes, Tarantino se esfuerza mucho e innecesariamente en aportarnos detalles sobre la vida de estos, que pueden hacernos distraer del momento. Este uso de la máxima definición deja poco a la imaginación del espectador. Por suerte este problema aún presente en toda su obra va disminuyendo. En definitiva, me refiero al hecho de dar demasiados datos sobre las figuras centrales, cuando ni siquiera nos muestra el desarrollo del atraco. Esto puede resultar útil en el contraste de personajes, de algunos, como el Sr. Blanco conocemos hasta su apellido, mientras que de otros no. Sin embargo, en un futuro podrán ser utilizados jugosamente para hacer caer al fan en un complicado rompe cabezas de referencias (Véase el apellido Vega o la marca “Red Apple”).


Puede ser interesarte detenernos en una cuestión ya citada: ¿Por qué no vemos el atraco? Bien, puede ser algo en cierta medida criticable, pero, sin el atraco, la película gana muchísimo. Este filme se supone que es una obra de atracos... sin atraco. El hecho de no desvelarnos lo sucedido hace trabajar a nuestra mente para representar esas escenas y sacar nuestras conclusiones. De hecho, todo lo que sabemos del atraco viene de la breve conversación entre el Sr. Rosa (quién aporta la mayoría de detalles) y el Sr. Blanco, quién va alternando diversas cuestiones e incógnitas. Es en esta escena donde nos sentimos identificados con un personaje, con el Sr. Blanco: deseamos saber más, que ha sucedido, como ha sucedido, quién ha muerto y quién ha sobrevivido. En definitiva, la no existencia del atraco genera un climax de suspense mucho mejor que si se nos lo hubiese mostrado, y ahora bien, ¿cuantas películas de atraco muestran el atraco? Pues eso. He ahí la diferencia entre una obra maestra y una bazofia.


Hablando de morir o vivir, me gusta como Quentin se deshace de los personajes que no le aportan nada a la trama, o que no han encontrado su hueco en ella. Me refiero al Sr. Azul y al Sr. Marrón (interpretado por el mismo) por supuesto. Esta estratagema la veremos más adelante: aunque su papel es verdaderamente crucial (forman parte de un atraco) no tienen la suficiente gracia como para desarrollarlos. De igual manera, la cinta no cuenta con ni una sola línea de diálogo dicha por una mujer, algo bastante inusual... Sin embargo, las escenas eliminadas si cuentan con una mujer:


Ahora bien, ya no es solo el desarrollo de sus personajes: Reservoir Dogs destaca por la narrativa fragmentada; Quentin escribió un guion claramente fragmentado en el espacio-tiempo y con ligeros y sutiles saltos narrativos nos introduce escenas que sucedieron días antes en medio de la acción del momento. Claro ejemplo es la salida en escena del Sr. Rosa para irrumpir con unas páginas de diálogo entre el Sr. Blanco y Joe Cabot situadas meses antes. Esa habilidad de Tarantino para reordenar los hechos como a él le apetece (no hay otra palabra) también la podemos presenciar en torno al final: cuando el Sr. Naranja revela su identidad a Marvin, el policía torturado durante el “Stuck in the Middle with you” de Stealers Wheel (otro gran aspecto del guion es la introducción de temas musicales en determinadas secuencias), retrocedemos meses en el tiempo para presenciar, esta vez sí, en orden cronológico y desde el punto de vista del Sr. Naranja, como se va formando el grupo de anormales ladrones. Inclusive nos narra a la perfección una anécdota sobre venta de marihuana a través de varias escenas, que ya no reside su complejidad en el montaje, si no en el uso del espacio-tiempo, al mostrarnos un monólogo partido en varios escenarios. Comienza narrándolo el Sr. Naranja para si mismo en su casa, continua con Joe Cabot, su hijo y el Sr. Blanco en el bar y finaliza con la supuesta escena de los lavabos que no es más que el fruto de la imaginación del Sr. Naranja. Como dato curioso, tal es la obsesión de Tarantino por detallar al máximo sus diálogos que, si el espectador revisiona esta parte ahora comentada del film (En V.O), verá una curiosa errata al dirigirse Eddie Cabot al Sr. Rosa como tal en su coche, cuando se supone que van a la reunión para dar nombres. Tarantino sin querer se adelantó a una escena posterior. Una pena que en sus últimos trabajos no explote tanto el tema de narrativa rota como lo hizo al comienzo de su carrera.
Y este recurso no es meramente embellecedor: con el vamos repasando las situaciones de cada protagonista en los momentos previos y posteriores al atraco -organizamos las ideas-; empezamos recordando tanto lo más cercano -huida del Sr. Rosa- como lo más lejano -entrevistas con Joe del Sr. Blanco y del Sr. Rubio- para por fin acercarnos a la cuestión: el pasado del traidor. Esta disposición esta muy trabajada, muchísimo más que en sus siguientes películas.
Y no quisiera adelantarme a mi próximo post, pero la clave de la diferencia de éxito entre esta y su sucesora "Pulp Fiction" es que la narrativa fragmentada se convierte en una historia cruzada.


Podriamos estar posts y posts explicando porque Reservoir Dogs es una película esencial en la historia del cine (y citando todas las referencias de la cinta y discutiendo sobre su supuesto plagio), pero podremos condensarlas: la opera prima de Quentin presentó al mundo un nuevo estilo narrativo nunca antes visto, ¡nunca! que desde entonces es usado y reusado y requeteusado por las nuevas oleadas de cineastas... Oleadas que tienen en alta estima a Quentin, y no es para menos, porque con esta película, y sobretodo con Pulp Fiction, Quentin demostró al mundo del cine que no necesitas cientos de millones para crear grandes películas. Que el cine independiente puede ser un gran aliado de las productoras... o un gran enemigo.
Con esta obra Quentin no hace una película de atracos: Quentin Tarantino hace una película de desarrollo psicológico, de tramas mentales, de diálogos reveladores. Es un ensayo sobre la desesperación y la lucha entre/de los hombres.
Asi mismo, Tarantino demostró que un buen guión y un elenco minucioso pueden serlo todo para conectar con el espectador. E inició la etapa del thriller noventero, que tantas maravillas nos ha dado.
Por todo esto, me atrevo a decir que Reservoir Dogs es una de las películas más importantes de la historia, y el punto de no retorno para la carrera del mayor genio cinematográfico de la historia.


Pibón del Barroco

jueves, 1 de noviembre de 2018

El mi(ni)sterio de los Reyes (MdT)

¡Hola!


Hoy es un día triste, ministéricos; hoy hace un año que el MdT finalizó. Desde entonces no tenemos noticias ni de su cancelación, ni de su renovación, ni siquiera de una reposición... No sabemos absolutamente nada, por desgracia. Pero no os preocupéis, nos mantenemos fieles, al pie del cañón, echándole leña al fuego y haciendo ruido. Por eso hoy, os animo a twittear con el hastag #QuieroMdT4 a partir de las 20:00 horas españolas.
Para contribuir, osa traigo hoy una teoría, de esas que tanto os gustan... ¿Porqué los Reyes Españoles desconocen de la existencia de un Ministerio del Tiempo?


En, muchos capítulos, nuestros agentes deben solventar problemas en relación a algunos de los monarcas más importantes de la historia de nuestro país; que Felipe III lleve a cabo la firma de paz con Inglaterra de 1605, lograr salvar la vida de Alfonso XII en la Canabria del siglo XIX, que Isabel de Farnesio no descubra que en su palacio se están llevando a cabo diversos robos de arte y varios casos más.
En muchos de estos episodios, pensamos, "¿Porqué no pedir ayuda al propio Rey y solventar directamente el problema?" directo y lógico, como debería ser. Y según suena la pregunta, ya tenemos varias respuestas; "Los reyes no pueden acceder al Ministerio", "Los Reyes desconocen el Ministerio", "Los Reyes usarían el Ministerio a su favor".... Y todas ellas son correctas.


Entonces, ¿Que sucede con los monarcas?, la teoría nos remonta a 1588, al hundimiento de la Armada Invencible, ¿Recordáis aquel capítulo? Lo hemos citado varias veces en el blog porqué nos encanta; en él, Felipe II logra cambiar el futuro a su favor y crea un caos que solo el puede acabar corrigiendo. Según la teoría, tras darse cuenta de sus errores y dejarlo todo a la normalidad, Felipe II no revela el secreto a su hijo por miedo a que se comporte como él. El secreto monárquico en poder de los reyes desde Isabel I se habría acabado con Felipe II, pero entonces, ¿Porqué en un capítulo, la reina Isabel II visita las instalaciones del Ministerio? Pensabais que todo había acabado, ¿Eh?


Parece ser que a partir del Siglo XIX, en el Ministerio existe cierto caos con la cantidad de puertas y problemas que surgen, por lo cuál, el número de funcionarios aumenta, y a su vez, el de directivos. A partir de entonces se contaría con la figura del Jefe de Estado. En 1844 se produciría (Que sepamos) la primera visita de un monarca a las instalaciones, la de Isabel II.


Esta teoría se confirmaría con unas palabras de Salvador tras enviar a Ernesto y Lola a pedir ayuda a Felipe III con un problema en torno a los moriscos (capítulo 31):  "¿Se imagina a todos viniendo a exigir sus derechos? No daríamos abasto. Sólo lo saben los presidentes de gobierno y jefes de Estado desde avanzado el XIX. A partir de esa fecha es tan grande la tarea que necesitamos de su colaboración." Ernesto dice anteriormente qué, al parecer, Felipe II no le reveló el secreto a su hijo.
Pero entonces, ¿Porqué se suceden en los años posteriores a 1844, problemas en los que intervienen monarcas o que podrían ser resueltos por ellos? Como el intento de asesinato de Alfonso XII.
Salvo por ese detalle, esta teoría estaría zanajada, ¿Os ha gustado? ¿Os parece curiosa? Si quereís más podeís comentar o compartir.

¡Un saludo y Feliz 1 de noviembre!

Don Pablo

miércoles, 10 de octubre de 2018

Cuéntame el Tiempo

¡Hola!


Continuo en mi afán de relacionar dos de las mejores ficciones de la televisión española; la (por el momento) desaparecida El Ministerio del Tiempo y la longeva Cuéntame Cómo Pasó.
En esta ocasión conoceremos actores que han intervenido en ambas series, ¡Algunos os sorprenderán!
Antes, como curiosidad, ¿Sabíais que ninguno de los miembros de la familia Alcántara (Antonio, Mercedes, Carlos, Toni, Inés, Herminia, Doña Pura, Miguelón, Paquita y María) han aparecido en el Ministerio? ¿Y que ninguno de los principales agentes del Ministerio y sus superiores (Salvador, Irene, Ernesto, Lola, Amelia, Pacino, Alonso, Julián y Angustias? tampoco han aparecido en Cuéntame?
Ahora sí, vamos con ellos (SPOILERS):

PERE PONCE:
(Cervantes MdT/Eugenio CCP)

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¡Como queremos en este blog a Pere Ponce! Sobran presentaciones; Pere Ponce ha participado en 2 capítulos del MdT con mucho protagonismo, pero mayor ha sido el que ha tenido en Cuéntame... ¡141 capítulos, radiez! Pero lo más intrigante... ¡Es que son la misma persona! ¿Qué no? Pincha aquí -> ¿Eugenio (Cuéntame) es Cervantes (Ministerio del Tiempo)?

JORGE BASANTA
(Benito Pérez Galdós MdT/Cuco CCP)

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A ver a ver... Que este hombre trae jaleo. Cuco se está ganando nuestros corazones en Cuéntame y su aportación al MdT fue muy buena (Pero breve, ¡Queremos más Galdós!) pero sucede qué... ¡El actor ya había aparecido en Cuéntame interpretando otro personaje! Concretamente en 2011, al hermano drogadicto de Rufi, la mujer del servicio doméstico de los Alcántara en el barrio Salamanca... ¡Qué cosas! ¿Más viajes en el tiempo?

JAIME PUJOL
(Adolfo Suárez MdT/Gerardo CCP)

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¿Bueno? ¿Malo? ¿Malísimo? ¿Buenazo para la historia de España? Que ironía amigos; el que antaño odiábamos con todo nuestro ser por intentar violar a Karina, acabó convirtiéndose en el mismísimo Adolfo Suárez y mentor de Salvador Martí. No sabemos si odiarle o amarle, pero queda claro que con estos dos papeles se demuestra que Jaime Pujol es un grandísimo actor. 

CARLOS CUEVAS
(Nexux 6 MdT/Marcos Cuéntame)

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Es que este chico tiene una cara de bueno que no puede con ella; primero en el MdT, donde le veíamos como el hijo youtuber-secreto de Ernesto, y luego, en Cuéntame, donde ha adquirido más protagonismo, y donde ya ha dado algún disgusto a la familia, ¡Con lo majete que se le veía, oye!

MARTA NIETO
(Isabel de Portugal MdT/Estefanía CCP)

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¿Alguien más se dio cuenta del "cameo" de Marta Nieto en el Mdt? Claro, como sale al final del episodio y con un niño pues hala, ni cuenta nos damos. Pero eh, una escena verdaderamente preciosa la que protagoniza. Mayor fue su paso por Cuéntame, pero muy extraño; primero aparece en un episodio de 2006 y luego vuelve como otro personaje en 2013. Adquiere gran importancia en 2014 y en 2015... ¡Puf! ¡La hacen desaparecer! Algo así como con el actual Jorge Basanta (Pero esperemos que este no se vaya). El caso es... ¿Por qué? Habría seguido dando juego.

En fin, en este post nos hemos dado cuenta de dos cosas; que TVE reutiliza muchos actores (Algunos en las mismas series como diferentes personajes) y que todas estas personitas son actorazos. Comparar papeles nos demuestra el registro de variedades de un actor, y estos los pasan con nota.
¡Ah! ¿Os acordáis de aquello de--- ningún miembro de la familia Alcántara ha aparecido en el MdT? Pues hay uno que si, que viene de los Alcántara y que protagoniza el MEJOR EPISODIO DEL MDT.
Claro qué, en Cuéntame, aparece indirectamente.

Aún quedan muchos actores, si os gusta, hago otra parte.

Un saludo

Don Pablo